Archive for 26 agosto 2009

h1

Un añito ya…

agosto 26, 2009

Pues si señores, tal día como hoy se me ocurrió la brillante idea de abrir la página de Reina de Hielo, cumpliendo así un año desde aquel día. Tengo que decir, que ha sido un añito cargado de cosas buenas y cosas malas, que en mayor o menor medida he tratado de ir redactando, por lo menos aquellas que podrían resultarle interesantes a alguien, además de una bonita historia que me monte con la gata más brillante del mundo. Así han fructificado 68 entradas (¡sorprendente!), se han escrito en ellas 174 comentarios (casi la mitad segurmente sean mios en contestación de los vuestros), que agradeceré siempre, y se han contabilizado 5188 visitas (una barbaridaddd).

La verdad es que estoy muy contenta de haberme animado a abrir la página, que trato de actualizar todo lo que el tiempo libre me permite. Aún sigo con esa ilusión del principio por escribir y transmitir lo que pienso, y más todavía por que alguien pueda sentirse identificado con ello. Por eso quería agradecer vuestro apoyo y vuestras visitas, que son los que me animan a seguir escribiendo, además de por iniciativa propia.

También quería darle las gracias a Diego por ser seguramente el lector más fiel de la página, y a Rossana y Nacho por sus comentarios y por estar ahí, aunque sea de vez en cuando jeje.

¡FELIZ CUMPLE REINA DE HIELO! ¡Y QUE CUMPLAS MUCHOS MÁS! 🙂

.Reina de Hielo.

h1

Ya 5000 visitas

agosto 20, 2009

Bueno, exactamente 5116, pero como no he estado muy atenta últimamente pos se me han colado unas pocas más. La verdad es que para el año que voy a hacer con la página abierta, dentro de unos pocos días, todas esas visitas significan mucho para mi. No pense que llegaría a tantas ni en un año ni en tres. Por ello quería agradeceros, tanto a los lectores más asíduos como a los que únicamente se toparon con la página una vez y de casualidad, que al menos hayais entrado.

¡Gasias por vuestro interés!

.Reina de Hielo.

h1

Muda

agosto 16, 2009

lagrimas

Tantas cosas que decir y expresar, que por tanta incomprensión se quedan mudas. En un estado de continuo ir y venir de sentimientos y pensamientos, que tan molestamente se manifiestan en forma de impulsos en mi cerebro, este no permite que lo palpable sea capaz de exteriorizarlos. La continua sensación de que los seres humanos somos tan sumamente ególatras como para asentir las verdades de otros me sume en una continua batalla perdida.

Devanando los sesos, por falta de expresión oral, lo palpable se encuentra en un estado de sopor continuo. Nada consigue despertarlo, pues la mente es tan poderosa que no tolera la entrada ni salida de sonido alguno al encontrarse completamente blindada. Ella siente que tiene miedo a expresarse por lo que ha creado una fortaleza en forma de silencio implacable.

.Reina de Hielo.

h1

Relato de una soñada arqueóloga

agosto 15, 2009

Desde que tuve el primer contacto con la Historia, estando en 4º o 5º de primaria, me quedó muy clara la profesión a la que me quería dedicar. Siempre me habían resultado interesantes las historietas, cuentos y leyendas que me contaban, por la transmisión de conocimientos que ofrecen, pero quien de verdad despertó mis inquietudes fue una maestra de historia, pues me di cuenta que todo eso que nos contaba, no eran simples invenciones para educar a los niños, sino que ofrecían conocimientos reales, que habían llegado a suceder y que incluso se hallaban plasmadas en documentos. ¡Y todo lo que nos contaba era de hacía ya 500 años! Recuerdo que a mi eso me dejo impactada, pues lo primero que conocí de la Historia fue el Descubrimiento de América por Cristóbal Colón. Que se conociera esa gran azaña de una forma, a mi parecer en aquel momento, tan clara, habiendo sucedido hace tantisimo tiempo me dejó impactada. Ese mismo día llegué a casa contándole a mi madre lo importante que había sido Colón, que por aquel entonces ya existían las brújulas, los catalejos, que eran telescopios muy viejos, y los barcos.

Ese mismo día, la curiosidad me pico tanto que me leí buena parte del libro para ver que más cosas se habían inventado o descubierto. Entonces mi padre me conto que los historiadores para descubrir cosas importantes solían excavar yacimientos, y me contó que en mi pueblo, Aguilafuente, cuando el era pequeño, unos “arqueólogos” habían venido a excavar una villa romana llamada “La Villa de Santa Lucía”, muchísimo más antigua que Colón, ¡¡¡de unos 2000 años!!! Me dijo que preguntara a mis abuelos, que ellos dieron hospedaje a los “arqueólogos” en la posada que tenían, y sabían mucho más de todo lo que sucedió.

Me contaron que sacaron unos pavimentos muy bonitos que se hacían con piedrecitas pequeñas, muchos huesos porque allí había un cementerio (visigodo), collares, monedas, anillos, y mi abuela me insistió mucho en un capitel muy bonito de mármol, que los “arqueólogos” trajeron a su posada. También me dijeron que era unas personas muy inteligentes y que sabían mucho.

Cuando me contaron todo esto, me reafirmé todavía más en la idea de ser historiadora, ahora con un pequeño matiz, quería ser arqueóloga como ellos. Supongo que si no todos, casi todos, hemos soñado alguna vez de pequeños con ser arqueólogos, aunque sea del estilo Indiana Jones o algo así.

Pues bien, a medida que fui creciendo y subiendo de cursos, ya en el instituto, empece a estudiar la Historia de un modo más serio y global. Nos enseñaron que no sólo había Historia reciente de hace 50 o como mucho 100 años, sino que existían hallazgos de casi un millón de años. Eso me hizo darme cuenta de que había muchas cosas que desconocía y que tenía la obligación de conocer, para darle explicación a otras muchas y así poder entender mejor las condiciones en las que habían vivido nuestros antepasados, para que nosotros hallamos llegado hasta aquí.

También tuve momentos en los que odié la Historia profundamente por los pésimos profesores que tuve, pero quizás mi sueño de ser arqueóloga me animó finalmente a elegir la carrera de Historia como estudios profesionales. El primer año de la carrera casi todos los profesores me dejaron deslumbrada, me entusiasmaba ir a clase para escuchar sus teorías y conocimientos, que eran muchísimo más amplios que los de bachillerato, y cada día que pasaba me daba cuenta de que había acertado con mi elección.

Y fue mi profesora de Prehistoria la que con sus clases tan magistrales nos mostró el apasionante mundo de la Prehistoria y la Arqueología. Me fui enterando de que existían excavaciones a las que se podía asistir, y al finalizar el curso de segundo intenté ir a alguna, pero sin éxito. Este año cuando ya pensaba que no podría asistir a ninguna, Diego encontró una y probó suerte a ver si le cogían. La suerte nos brilló y nos cogieron a ambos en la excavación. Cuando llegamos al sitio no me podía creer que fuera a estar hospedada en un lugar tan privilegiado, como es el pueblo de Sant Llorenç de Montgai (Lleida), y en una excavación de las mismas características.

La excavación se encontraba en la Cova Gran, un impresionante abrigo situado en el término municipal de Santa Linya. Hasta el teníamos que acceder en coche por un camino que quitaba la respiración, y que iba bordeando un desfiladero. El primer día llegamos un poco perdidos, pero los encargados de la excavación tuvieron mucha paciencia con los nuevos, y nos enseñaron todo lo que teníamos que saber. Estuvimos unos 20 días, y ha sido una de las mejores experiencias que he vivido, además de que aprendí mucho con la practica de la excavación y el contacto con los materiales.

Cova Gran

Cova Gran

Gracias a esta oportunidad que me brindaron, pude hacer realidad mi sueño, con lo que me reafirmo en la idea de que cuando uno persigue algo con entusiasmo y confianza, es muy probable que consiga lograrlo. No importa cuantas personas existan a mi alrededor diciendo que la Historia no sirve para nada y que terminaré barriendo pelos en una peluquería. Pues bueno, al menos seré una peluquera culta.

.Reina de Hielo.

h1

Blacky, Capítulo XI: La fidelidad andante

agosto 3, 2009

Después de todo este tiempazo sin escribir, que mejor que dedicarle la primera entrada a mi Blackyta que tan preocupada me tuvo durante varios días, pensando que había desaparecido.

Desde que me marché al pueblo, la gata se había quedado al cuidado de mi tía y hermana, pero como ambas faltaron varios días, la gata estuvo sin comer cinco días. Esta claro que no tiene justificación alguna, y que yo tendría que haber ido a verla algún día, pero no fue el caso. Y cuando fui a ver que tal estaba me encontré con que no tenía comida y que ella no aparecía por ningún lado. La llame, la llame y la volví a llamar, pero no aparecía. Me fui a Madrid y cuando volví por la noche me pase por casa haber si se había comido algo de la comida que la deje, pero sólo puedo decir que alguien se había comido un poco, porque a ella no la vi por ningún lado.

Evidentemente, me entristecí, porque toda la culpa era mía por haberla dejado desprotegida, pero no podía hacer otra cosa, ya que no me dejan tener animales en casa. Me sentía la peor persona del mundo y encima en unos días me tenía que marchar por mucho más tiempo y sin poder hacer visitas esporádicas. La única solución era que mi tía se encargara de mirar todos los días a ver si volvía, echandola de comer y demás.

Antes de irme para Madrid, volví a pasar por la casa, pero fue inútil llamarla de nuevo porque no iba a responder al sonido de mi voz. Lo único bueno fue que el cubilete de la comida estaba vacío, pero otra vez, podría haber sido ella o cualquier otro gato. Entonces me fui muy apenada pensando que ya no volvería a casa, y tampoco a verla. Me emparanoie pensando si la habría podido pasar algo, si estaría bien, si la habría cogido alguien… Por esa razón no quise tampoco escribir nada sobre ella, por miedo a que no pudiera publicar más capítulos, y que esta historia que tanto me entusiasmaba se quedara en lo que hay.

Pero, estando ya en la excavación, a los dos días más o menos de irme, me llamó mi madre diciéndome que mi hermana la pequeña tenía algo que decirme, y fue que la gata había vuelto 😀 . Que ya no tenía que preocuparme más por ella, que estaba bien y que la estaban cuidando y dándola de comer.

Me hizo tanta ilusión, que estaba deseando volver a casa sólo para verla. El sabado, cuando fuimos para Segovia, creo que de las primeras cosas que hice fue ir a mirar si estaba, y allí la vi tan mimosona como siempre, con sus maullidos tan característicos y con un manchurron en la cabeza, o una heridilla muy rara, que al final no pude averiguar que era.

El caso es, que la historia sigue, espero poder estar más pendiende de ella ahora y seguir contando nuestras vivencias, no por el echo de escribir, sino por el echo de tenerla a mi lado que me hace muy feliz.

P.D. Llegué a la conclusion de que una de dos, o se marchó porque me echaba mucho de menos, o porque necesitaba irse unos días de vacaciones a conocer mundo 😀 (le dedicare una entrada a el supuesto viaje jijiji).

Mi tesoro

.Reina de Hielo.