Archive for 30 julio 2010

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Los niños en la Edad Media

julio 30, 2010

Sigamos con más frikadas de historiadora compulsiva.

Leyendo a cerca del trato que recibían los niños en la Edad Media, el cual ni se asemeja al que reciben los niños hoy en día, apareció una cancioncilla de la época que me resultó curiosa y quería recoger aquí:

Mi lecho y la cuna,
Es la dura tierra;
Criome una perra,
Mujer no ninguna.
Muriendo mi madre,
Con voz de tristura,
Púsome por nombre,
Hijo sin ventura.

Y es que desde que nacía hasta que alcanzaba la madurez, el niño recibía un trato que a nuestros ojos sería completamente alarmante. Muchos de ellos no llegaban a alcanzar el año de edad, muriendo por enfermedades o por el mal cuidado de sus madres o las nodrizas, las cuales como dormían con los bebes, en algunos casos los llegaban a asfixiar con el peso de su cuerpo sin darse cuenta. Además de que no se les permitía llorar, ya que el llanto se asociaba al demonio, llegando incluso a acabar con la vida de muchos bebes por llorones. Cuando ya estos niños se valían por si mismos, en el mundo rural, pronto se les incorporaba al trabajo.

Estos son algunas curiosidades, aunque hay muchas más cosas que se podrían contar.

Juego de Niños, Pieter Brueghel el Viejo (1560). Aunque ya este cuadro pertenezca a la Edad Moderna, es muy ilustrativo porque estos juegos se llevan haciendo desde la Edad Media hasta hoy, y sino fijaros bien 🙂 .

.Reina de Hielo.

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Efímero

julio 28, 2010

Aquellos lectores asíduos de esta página, creo que podría llegar a pensar que tengo una clara obsesión por desgranar las palabras que me resultan curiosas. Pero bueno, tal vez esté enferma.

Y es que, con el paso del tiempo me voy dando cuenta de que todo aquello que nos rodea es demasiado efímero, o poco duradero, partiendo de la propia vida. A veces tiendo a pensar que no hay nada que pueda durar lo suficiente como para satisfacerme. Por ello, tengo la sensación de que todo se sustenta con una misma fragilidad.

Tener esa sensación constantemente persiguiéndome hace que muchas de las cosas que considero atractivas de la vida, se queden en nada (en ciertas ocasiones). No puedes decir, pues fulano de tal va a estar conmigo siempre, porque me ha demostrado que me quiere mucho, ya que tan pronto sueltas esas palabras, las futuras podrían hacer que fulano de tal se aleje con la misma rapidez. Esto es un mero ejemplo, ya que no tengo esa sensación sólo con eso, sino con todo, lo que me sume en una tristeza horrible. Lo bueno es efímero, lo malo, pese a que parezca etenerno, lo es igual; la gente, efimerísima, pues cada uno se rige por su propio pensamiento, unos más egoistas que otros; y piensas y ¿qué te queda?. Lo de siempre, tu mismo, que si cabe eres más efímero todavía.

A veces pensar me da miedo; hace que termine planteando las cosas con suma dificultad. Ojalá hubiera nacido necia, seguramente sería todo un camino de flores…

P.D. (Tenía que sacar tanta angustia por algún lado).

He encontrado una cosa curiosa que quería poner ya que hace un poco alusión a lo que digo. Se trata del famoso poema vikingo Hávamál (El discurso del altísimo) que dice:

Muere la fortuna,

Muere la familia,

Uno mismo también muere.

Pero sé algo,

Que siempre quedará,

La buena fama del difunto.

 

Dicen que las palabras se las lleva el viento; yo creo que a algunas más que a otras.

.Reina de Hielo.

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Blacky, Capítulo XIII: Ausencia veraniega

julio 9, 2010

Es curioso, pero llevo sin publicar una entrada sobre mi Bla desde hace medio año. No ha sido precisamente por falta de ideas, pues en el borrador lleva una entrada sin empezar desde hace siglos. Más bien ha sido por la incapacidad a la hora de abordar el tema.

Pero bueno, ella siempre se merece una mención y por eso lo hago. No saldrá una entrada brillante, llena de hazañas o de locuras, pues ya cada vez van habiendo menos.

Como el verano pasado, he tenido que ausentarme del que es mi hogar durante el curso y venir al pueblo, lo que conlleva dejar sola a la perla negra. Afortunadamente mi tia que vive a mi lado se encarga de ella, aunque no sea su mami, la da muchos mimos igualmente. Y yo me acerco cada dos o tres días para echarla de comer y ver como está.

Pues bien hace unos días, fui a verla y la pobre presentaba un estado de abandono desastroso. Tenía garrapatas, una pata mala que no apoyaba, la otra con las uñas al rojo vivo y su pelo no brillaba como siempre. Así que me dediqué a espulgarla a la pobre y a darla algunos mimos. Pasados dos días volví, pero el calor abrasador la tiene escondida en las sombras la mayor parte del día, pues su pelo negro es un infierno para su cuerpo, y no la vi. Hoy he vuelto y allí seguía con su patita mala. Por ello la meti en casa y me dediqué a investigar que podía pasarle en la pata.

Y después de mucho mirarla y toquetearla deduzco que debe de tenerla dislocada, ya que la he visto que a pesar de llevarla colgando cuando esta tumbada intenta moverla, y la articulación la tiene un poco inchada. Tengo la esperanza de que se le cure con el tiempo, o sino tendrá que verla un veterinario.

En fin, lo que me lleva a escribir esta entrada es, sin lugar a dudas, el cargo de conciencia que tengo de dejarla allí relativamente sola, y que por ello le puedan pasar estas cosas u otras peores como que me la atropelle un coche y la pierda.

.Reina de Hielo.

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Mis perros

julio 9, 2010

Esta era una entrada que tenía pendiente desde hace… mejor no recordarlo. Y ya no me queda más remedio que escribirla, aunque la mayoría de ellos ya no estén.

A lo largo de mi vida siempre he tenido de compañeros de juegos a los tontorrones perros. Cuando vivía en la casa vieja con tan sólo tres añitos o por ahí, mis padres trajeron a la perrita más bonita que había visto nunca. Se llamaba Blanqui, y era una pointer blanca y marron clarito. De pequeña fue el juego de la niña y lo que recuerdo de ella es que era la perra más buena del mundo. Pero se fue haciendo grande y por alguna extraña razón mis padres se la dieron a un hombre. Lo último que me contaron de ella es que los perros de ese hombre la mataron…

Después tuve a Rintín, un pastor aleman cruzado con lobo, que era un amor de pequeñito. Pero cuando se hizo grande compenzó a volverse demasiado territorial y protector con nosotras. Incluso mi padre tenía que bajar con cuidado al corral. Un día, supongo que al sentirse atacado o al querer protegernos a nosotras mordió un poco a un primo mio. Por ello y porque mi tía se hecho encima de mis padres tuvieron que “sacrificarle”, vamos que le dieron una pastilla y lo mataron. Nunca entendí esa decisión.

Cuando nos trasladamos a mi casa actual, a mi padre le regalaron una perra ya mayor. Se llamaba Estrella. Me acuerdo como si fuera hoy del día que la trajo a casa. Nos llamo y nos dijo: venid a la nave. Allí fuimos las tres como tontas y al abrir la puerta aparecio ella, la perra más remolona y con más personalidad del mundo que he conocido. La de veces que se nos escapo la jodia loca y nos toco correr detrás de ella como desesperadas para que no la pasara nada malo. En muchas de estas huidas que no conseguiamos hacernos con ella o que se iba sin que nos dieramos cuenta, hubo veces que hasta la noche ya no aparecía, arrepentida, dando con las patitas en la puerta para que la abriéramos… puf.

Me estoy acordando ahora de uno de los momentos más duros que viví con ella. Se escapó y desapareció durante una semana. Recuerdo que todas las noches salía a la calle a llamarla, me daba una vuelta a la manzana o por el pueblo llamándola, pero sin éxito. Un día a la desesperada fui incluso hasta el pinar. Hasta que al fin de semana siguiente de desaparecer, apareció sorpresivamente junto con el coche de mi vecina…

En dos de sus escapadas se quedo preñada. La primera tuvo varios perros pero mi abuelo sólo dejó a una, que murió muy pronto, si no recuerdo mal, atropellada por un coche. La segunda camada, fue de un perro más parecido a ella y los perritos que salieron fueron preciosos. Creo que fueron cinco pero mi padre dejo sólo tres, entre ellos estaba Chuki.

La vida de mi Estre fue bastante larga y murió el 10 de enero de este año, de viejecita, medio ciega y sorda, y llena de tumores la pobre, incluso con artrosis, pero nunca se quejó. Fue desde luego una perra ejemplar.

De su vientre nació el loco de la colina. De los tres perritos que nos quedamos sólo pudimos elegir uno, y mi hermana pequeña decidio que el blanco, al que llamó Chuki, un nombre bastante diabólico sí jeje. Era un trocito de cielo, muy revoltoso. Al igual que su mamá le encantaba el sonido de nuestras voces y cuando le hablabamos ladraba y hacía soniditos. Al pobre le atropelló un coche con un año o así pero afortunadamente se recupero pronto y no le quedaron secuelas. Lo que más recuerdo de él es que era muy asustadizo y cuando había tormenta me tenía que salir con ellos para que no tuvieran mucho miedo. Me sentaba en un escaloncito al lado de la puerta y el se subia en mis piernas y ahí se acurrucaba hasta que pasaba la tormenta… Desgraciadamente en septiembre de 2007 tuvo que ir a comerse el ratón equivocado, y murió por envenenamiento. No pudimos hacer nada. Los peores momentos fueron cuando ya no podía moverse, y a las horas me le encontré muerto.

Junto con Estrella y Chuki cohabitó mi perro por excelencia, Sitar. Era un boxer precioso. Fuimos a buscarle a él sólo, y en un principio este perro iba a ser para mi tio. Pero con él había otro perro que si no nos le llevabamos iba a morir porque tenía la zona del cordón umbilical muy infectada. Así que nos trajimos a los dos a casa siendo muy muy bebes. Eran los bebes más tiernos del mundo. Teniamos que darles el bibe y cuando se fueron haciendo grandes el pienso con leche. Les tuvimos entre algodones. Yo en un principio me encarié con el otro, al que llame Lio una acortación de mi nombre en masculino jeje. Mi madre le puso al otro Sitar. Pero cuando fueron mostrando su carácter, cogí más afinidad con Sitar que con Lio. Así que cuando llegó la hora de decidir, porque el otro perro se lo ibamos a dar a otro señor, decidí que Sitar a pesar de que al principio mi decisión no fue muy bien recibida.

Pasados unos días mi tio dijo que no quería el perro, porque prefería esperarse a otra camada de boxers, además de por el cariño que le había cogido la niña que se negaba a soltarlo. Y así fue como de tener un miedo terrible a los boxers pase a adorarlos por encima de todo. Mi perro no era bueno, era buenísimo, tontorrón, juguetón, cariñoso, tremendamente protector, además de precioso. Me acuerdo como le picaba para que se pusiera histérico y ladrara. A cualquier persona esa situación le habría parecido terrorifica ya que su ladrido era grave y sonaba muchísimo y además parecía ponerse agresivo, pero para nosotros era sólo un juego, que cuando quería yo misma cortaba. Lo peor de él eran sus babas, las cuales ahora hecho demasiado de menos.

Lo que pasó con él fue, que se cruzó en su camino el mosquito de la muerte (flebotomo perniciosus), picándole e introduciéndole un parásito llamado leishmania, que poco a poco a ido acabando con su vida. Primero la leishmaniosis lo que hizo fue provocarle heridas, después no permitirle ingerir alimentos y adelgazar con una rapidez asombrosa, hasta que el maldito bicho alimentándose de él, ha acabado con su vida. Murió el día 2 de este mes. Mis padres intentaron ayudarle con medicinas carísimas, pero su destino ya estaba escrito. Ha sido algo muy doloroso verle en ese estado después de la vitalidad que tenía y por lo mucho que le quería.

Ahora la pobre Lira se ha quedado solita. Ella es la única perra que me queda. Aunque a pesar de estar solita, como está más loca que una cabra, da la sensación de que no se ha dado mucha cuenta de ello. Esta perra la trajeron cuando murio Chuki para darle un sorpresa a una de mis hermanas, ya que Chuki era su perro. Y como cualidad sólo puedo destacar su locura desmedida y su capacidad para cazar pájaros jeje.

Y quería hacer esta entrada, pues creo que se merecen un hueco enorme en este blog, al igual que mi Bla. Es una manera que tengo de darles la importancia que merecen, por haberme dado siempre su cariño desinteresadamente.

.Reina de Hielo.