Posts Tagged ‘jardín’

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Vuelvo a las andadas en el jardín.

mayo 23, 2012

Hola a todos. Cuanto tiempo sin escribir nada de nada por estos lares. Hasta ha cambiado el apartado donde se escriben las entradas de wordpress… A ver si me apaño para subir las fotos.

Pues nada, esta es la primera primavera sin Blacky, y la verdad es que el jardín se encuentra muy solitario. y yo personalmente la echo mucho de menos. Para no perder el hábito de salir al jardín como hacía antes para ver a la gata, este año me he propuesto tenerlo perfectamente acondicionado, lo que viene siendo: sin zarzas, hierbas que te llegan hasta la rodilla, cardos, insectos molestos como saltamontes… Por ello me he dedicado sobretodo a quitar las malas hierbas y a cavar las zarzas y los cardos. Además como ya comenté en la última entrada dedicada a mi Blacky, me propuse encontrar un rosal Black Baccara ya que la rosa es mi flor preferida, y esta es la más oscura que se puede encontrar, por la semejanzas del color de la rosa con el pelo de la gata y las espinas del rosal con sus uñas. Y bueno, buscando por internet donde los vendían, encontré un sitio y una de mis muchas tías me lo trajo. Le planté hace unos meses sobre los restos de la gata, para que su energía le ayude a crecer, y aquí os muestro unas fotos del antes y el ahora de mi precioso rosal:

Así estaba cuando me le trajeron.

Así estaba cuando me le trajeron.

Y así de bonito está ahora :D

Y así está ahora 😀

Bonito ¿verdad?. Pues mucho más bonita era mi gata. Seguro que de alguna manera le está ayudando a crecer. 🙂

También, otra de mis tías me trajo dos romeritos, que planté ayer cuando terminé de quitar todas las hierbas, a un lado del rosal. A ver qué tal crecen estos pequeñuelos. Y quitando y quitando hierbas, me di cuenta que donde había plantado unas ramitas de hierbabuena a ver si agarraban, y que ya di por perdidas, vi unos pequeños brotecitos de hierbabuena, algo que me hizo tremenda ilusión.

Aquí están mis romeritos:

Estos son mis romeritos. Y al fondo, se ve el rosal.

Estos son mis romeritos. Y al fondo, se ve el rosal.

Ahora que ya no tengo a nadie a quien cuidar, al menos cuido del espacio de Blacky y de las plantitas que crecen en él. Es la manera que he encontrado de no rehuir del patio por ser como era, su lugar, su espacio, o el sitio donde ella habitaba. Así, en vez de entristecerme cada vez que salgo al patio por su ausencia, disfruto viendo el crecimiento de las plantas que con mucho mimo voy cuidando, al igual que hacía con ella :_( Y es que hoy se cumplen cinco meses desde que nos dejó, y era una gata muy especial, a la que no quiero olvidar jamás, ya que me dio más de lo que yo podía esperar de ella.

Va, va, no más lágrimas el cáncer es injusto, todos lo sabemos, pero hay que alegrarse porque ya esta descansando en su queridísimo jardín. Aquí más fotos:

Su jardín.

Su jardín, parte delantera.

Su jardín, parte trasera.

Su jardín, parte trasera.

Florecillas silvestres del jardín.

Florecillas silvestres del jardín.

La verdad es que hoy hace un día espléndido para estar en la calle disfrutando del solecito y del buen tiempo.

Hasta aquí la entrada de hoy. Espero que os hayan gustado las fotos, y para los más allegados, cuando querais podeis venir a disfrutar del jardín, que bien me encargaré de que este cuidado y bonito.

Blacky, por aquí seguimos acordándonos de ti, tanto o más que cuando seguías con nosotros.

Saludos y gracias por llegar hasta aquí.  🙂

.Reina de Hielo.

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Blacky, Capítulo X: La batalla de las Gramíneas

mayo 12, 2009

Ya a pasado un tiempo desde que escribí sobre la guerra que Blacky y yo mantenemos con “gato malo” que decidí llamar La Tercera Guerra Mundial. Pues bien, hoy ha tenido lugar una de las batallas más importantes en todo este tiempo. Ha habido rifirrafes anteriores, pero nunca un cara a cara en mi presencia de tanta tensión.

Hace escasos instantes estaba Blacky en su lugar de siempre haciendo lo que mejor se la da: dormir o descansar. Y la he visto tan monilla en su esquinita que cámara en mano me he puesto a hacerle unas cuantas fotitos chachis-mimosonas:

En esta se la puede ver haciendo eso que sabe, además de sus preciosísimos ojos amarillos.

En esta se la puede ver haciendo eso que sabe, además de sus preciosísimos ojos amarillos.

Jugando jiji.

Jugando jiji.

Al poco me he salido con ella a hacerla carantoñas, pues otra cosa no, pero reclamar monerías es su especialidad. Y de repente hemos oido el ruido de la alambrada que separa mi selva de los jardines de alrededor. Nos hemos mirado y con ello nos hemos dicho:

-Blacky: Tu quédate aquí que estas invalida de una mano. Yo voy a mirar a ver que ha sido.

-Idyl: Vale, yo me encargo de fotografiar para luego inmortalizar las azañas en el blog.

Entonces nos hemos aprovisionado de nuestras armas (Blacky: uñas y dientes; Idyl: desquiciada locura, voz y espasmos) y sigilosamente nos hemos ido acercando al lugar donde escuchamos el sonido. Yo me he colocado en un punto en el que poder sacar las mejores instantaneas posibles y Blacky se ha puesto a inspeccionar el terreno.

En este momento se encontraba acechando a la presa y rodeandola para que no escapase.

En este momento se encontraba acechando a la presa y rodeandola para que no escapara.

Entonces como ya he dicho hemos empezado a rodear a la presa que en un momento de descuido a mostrado su cabecita entre los hiebajos, y efectivamente era “gato malo”.  Blacky se colocó en un extremo y yo en otro, para que no tuviera escapatoria, pues yo no veía como “gato malo” se movía entre el espesor de la vegetación pero Blacky sí. Y de nuevo nos hemos vuelto a mirar, dándome Blacky la orden de usar mi arma más efectiva, la desquiciada locura, para hacerle salir despavorido, y dicho y hecho. En ese momento salió corriendo pero Blacky le bloqueó la entrada produciéndose un cara a cara entre los dos contendientes:

Aquí se la puede ver en el momento del enfrentamiento, como ella mi miraba a mi, tranmitiéndome su satisfacción por nuestro trabajo bien hecho.

Aquí se la puede ver en el momento del enfrentamiento, como ella me miraba, tranmitiéndome su satisfacción por nuestro trabajo bien hecho (jaaaaaaajajajja).

Antes de que hiciera daño a mi Blacky volví a utilizar la “desquiciada locura” para asustarlo y que se fuera, perdonándole la vida una vez más. Sólo espero que de esta haya escarmentado, sino, más batallas que relatar. 😀

P.D. Lo se estoy demente, pero me divierto mazo haciendo el mono, y mucho más depués al contarlo. Yo soy feliz con muy poco y si con ello le hago reir a alguien pues mejor que mejor 😀 .

.Reina de Hielo.

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Blacky, Capítulo VIII: La III Guerra Mundial

marzo 25, 2009

Después de llevar ya más de una santa semana tratando de hechar a otro “gato malo” de mi preciado “jardín”, este un siamés marrón de ojos azul clarito, y que al jodío gato no le salga de las narices irse, esto ya se ha convertido en una cuestión personal.

El maldito gato se ha empeñado en comerse toooooda la comida de mi Bla, estar todo el santo día marcando su territorio por todos aquellos lugares en los que mi gata pasa la mayoría de su tiempo, lamiendo esquinas de las escaleras, echando vete tu a saber que sustancias por todos lados, rebozandose en las camas de mi Bla… Con el consiguiente y efectivo objetivo de echar a mi gata de todos los lados, y la pobre sin poder hacer nada.

Y después de haberle gritado como un homínido del Pleistoceno, balbuceando palabros ininteligibles, haberle tirado piedras (con su correspondiente lesión en el brazo, por subnormal), palos, haberle asustado y demás intentonas, no le sale de las narices irse. Es más ya me mira con recochineo, como si, si, tu dime lo que quieras que yo haré lo que me de la gana; ¡¡¡Pues ya me he cansado!!! Hemos hecho públicas nuestras  intenciónes, y hace unos pocos momento le he declarado la guerra.

Según el nivel de cabreo que llevo encima, que se prepare, porque de aquí mínimo es que no se desencadene la III Guerra Mundial, o una Primera Guerra Universal, porque no me voy a cansar hasta que no eche al jodio michino del territorio de mi Bla, así tenga que poner a las ratas que habitan bajo el suelo, a las hormigas, zapateros, y demás seres que habitan mis dominos en su contra, además de la utilización de mis armas de destrución minisivas (de mini pequeño y de minino), como son la fregona y la legia, para limpiar toda superficie, mi enorme capacidad de esconder la comida cuando el enemigo aceche (guardarla en casa después de comer Blacky), mi enorme grado de desquiciada locura, para espantarlo siempre y cuando sea posible o se deje, además de otras que no develaré porque estas si son ofensivas… Pero es que lo maaaatttoooo como se atreva a echar a mi Bla, hum.

Ale ya me he desahogado haciendo una buena comparción con la tarde de estudio que llevo jajajajja 😀 .

.Reina de Hielo.